¿Conoces el voyerismo?

¿Te atrae mirar a otras personas mientras tienen relaciones sexuales? Puede que te guste el voyerismo y que no lo sepas. Te invitamos a conocerlo en profundidad:

Qué es el voyerismo

Cada persona tiene sus fantasías sexuales, sus sueños, sus prácticas preferidas… Y, el voyerismo​ o voyeurismo, es el nombre con el que se le conoce a la persona que observa a otra u otras mientras tienen relaciones sexuales o de carácter privado. ¿Eres tú un voyeur?

Lo cierto, es que este término siempre se ha utilizado de una forma un tanto despectiva, como para referirse a alguien que está escondido a lo lejos, mientras observa a una pareja que tiene relaciones sexuales.

Es similar a lo que hacen las personas que ven pornografía, con la diferencia de que el voyeurismo suele utilizarse para referirse a quien lo hace en vivo, en tiempo real. Pero, ¿y si la pareja que está teniendo relaciones lo consiente? ¿Se le llamaría así? Realmente, sí. Es mirar mientras otros tienen sexo.

No obstante, como verás a lo largo del artículo, hay matices. No todas las personas que disfrutan de los desnudos o viendo a otras mientras se desnudan o tienen relaciones están haciendo un acto de voyeurismo.

¿De dónde proviene la palabra?

Como seguramente imaginas, el término viene de la palabra en francés voyeur, que quiere decir “el que ve”. Es una traducción literal de lo que podría ser un mirón u observador.

No obstante, la palabra cambia según el país. En venezuela se le conoce como buzo, mientras en Cuba se le llama tirador. Por lo que, en estos países de América Latina, alguien que solo mira mientras otras personas tienen sexo, sería un buzo o un tirador.

¿Va acompañado de masturbación?

Evidentemente, es algo que depende de cada voyeur. Pero por lo general, el acto voyerista va acompañado de la masturbación. Es más, el miedo a que lo pillen hace que le excite más la situación, lo que le podría llevar a arriesgar cada vez más, lo que se traduce también como un mayor disfrute. 

¿Cómo actúa el voyeur?

Lo habitual, es que mire desde lejos, para no ser cazado. Aunque lo suficientemente cerca como para poder ver bien a la pareja. Hay quienes se acercan más y otros menos, porque el miedo a ser pillado le da morbo, pero al estar mal visto, si alguien lo ve podría ser una situación un tanto arriesgada.

Pero por lo general, suele estar a lo lejos. Aunque también puede llevarlo a cabo de otras maneras: mirando por la cerradura de la puerta hacia el pasillo de los vecinos, usando un espejo, una cámara, etc. También es cierto que cada uno puede tener su estilo o directamente hacer lo que le apetezca sin pensarlo, porque no puede evitar mirar y no le importa arriesgar un poco.

¿Cómo son este tipo de personas?

Es una persona que tiene un cierto grado o tendencia de exhibicionista. De algún modo disfruta del semidesnudo o desnudo. Lo que va acompañado de una conducta de tipo compulsivo, que no puede frenar ni remediar de ninguna de las maneras. 

De hecho, en el momento en el que hace de voyeur, es habitual que se note más atacado y acelerado. Esto es, que la frecuencia cardíaca aumente porque está realmente emocionado por lo que está viendo y su cuerpo reacciona de una forma que le viene a indicar que le gusta y que quiere más. Unos efectos físicos similares a los que tendría si tuviera sexo otra persona.

Otro de los rasgos habituales que suelen presentar es timidez durante la adolescencia, así como problemas para iniciar o mantener relaciones de pareja. Son una serie de características que los expertos han encontrado en quienes manifiestan este tipo de comportamientos.

La diferencia, el consentimiento

La diferencia entre ser voyeur y que te guste mirar mientras otros tienen sexo, la marca el consentimiento. Es decir, si por ejemplo pagas por ver a dos personas teniendo sexo, no eres voyeur, sino que estarías mirando una actividad sexual normal y consentida por todas las partes. Pudiendo incluso participar.

Sin embargo, ojo, porque cuando se hace un acto de voyeurismo, no existe conocimiento ni tampoco consentimiento de la persona observada. Digamos que, ahí está la gracia para esa persona, eso es lo que le hace emocionarse y disfrutar más de la situación. El saber que hace algo que quizás no está bien o el miedo a que le pillen.

Por lo que es importante conocer la diferencia entre algo que se puede considerar normal y algo que es más “descarado”, porque aunque puede que a algunos les excite que otros les vean tener sexo, normalmente va acompañado de un consentimiento. No se hace sin pedir permiso o sin interactuar de forma normal con la persona.

¿Un consumidor de porno es voyeur?

No tiene porqué. También nos encontramos con diferencias, porque aunque el hecho de ver a otras personas tener relaciones pueda parecer similar, esas personas deciden ser actores y subir el vídeo a una plataforma para que lo vea todo el mundo. Es decir, le ceden su consentimiento.

No obstante, podría haber matices. Es decir, si fuera la principal fuente de excitación sexual o una conducta recurrente, como la que puede tener un adicto a la pornografía que lo prefiere antes que al sexo, podría tener más que ver.

Actividades para voyeristas

¿Sabías que hay actividades para las personas que son voyeur? Puede que te sorprenda, pero es una realidad. Se les conoce como peep shows, unas actuaciones que se hacen en vivo en tiendas eróticas, aunque también pueden producirse online, en Internet.

En este tipo de espectáculos, la gracia está en que la mujer finge no saber que está siendo observada mientras se quita la ropa, lo que hace que el voyeur disfrute mucho con la escena. Incluso se podría disfrutar en Madrid a través de nuestra agencia de escorts, para probar algo diferente, original y ver si te gusta.

¿Te gustaría probarlo en Madrid?

Puedes vivir una experiencia similar a la del acto de voyeurismo pero siempre con consentimiento. Por ejemplo, puedes mirar mientras las putas de Madrid tienen relaciones sexuales… Si te encanta esa situación en la que las personas se desnudan y te pone, te encantará probarlo.

No cabe duda de que es un acto curioso y hay personas que se sienten muy atraídas por este tipo de exhibicionismo. Porque como te decimos, aunque no está bien visto al ser sin consentimiento, cada vez hay más actividades y formas de acceder a una experiencia similar pero con el sí previo…

También puede ser una tranquilidad para el voyeur que tiene miedo a que le pillen o a tener problemas. Porque recordemos que muchos se caracterizan por ser tímidos y podrían pasarlo verdaderamente mal si son pillados y perseguidos por su curiosa afición. 

Aunque pueda haber personas que les da igual que las vean desnudas o incluso les atrae la idea de que un tercero las mire y se excite, al no haber consentimiento cada persona mirada puede reaccionar de una manera u otra.
¿Qué opinas sobre el voyerismo? Como ves, también puedes disfrutarlo en Madrid e incluso contratando los servicios de las putas de nuestra agencia. Puedes pedir todo lo que te apetezca… 

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